jueves, 29 de diciembre de 2011

Capitulo 6: Malas intenciones. (Parte de Chris)



Bueeeeeeeeeeno la verdad considero que este capitulo no quedó de lo más bien, pero que mas dá, después tendré tiempo de arreglar estas cosas :) Aun sigo leyendo sus libros (L) me dejaron harto trabajo por hacer jajaja un beso a tod@s y disfruten este "capítulo"
Att: Cami :)



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"La lluvia me bañó de pies a cabeza mientras caminaba a ese viejo garaje. Las calles antes muy sucias ahora estaban bañadas por un pequeño brillo producido por la lluvia, con vagabundos acumulados en las esquinas para protegerse del frío, de un invierno que estaba comenzando venirse encima de todos nosotros. El fuego de sus fogatas iluminaba todo y le daba un tétrico pasaje a todo.

Metí mis manos a los bolsillos y me detuve en frente del pequeño garaje cerca de el edificio abandonado. Antes este lugar había sido hermoso, ahora solo era un basurero de los años 50.

En cuando abrí, el olor a cigarros y a cerveza me golpeó el rostro y vi a mis "amigos" sentados con las manos llenas de cartas y apostando fichas.

-Lo sentimos, empezamos sin ti, hermano.-Dijo Gave,
sacándose el cigarro de su boca y saludándome con la mano.

Torcí una sonrisa y les pegué unas duras palmadas en la espalda a todos, mientras tomaba mi asiento cerca de la mesa. Busqué un cigarro en mi bolsillo y lo encendí.

-¿Quien va ganando?-Pregunté mirando mi mano donde estaban mis cartas.-Si esta ganando Gave es que esta haciendo trampa, de nuevo.

No era muy buenas, pero tampoco tenía mucho dinero para apostar y al final siempre terminábamos haciendo... otro tipo de apuestas

-No Chris. Tu eres el terriblemente malo jugando; hace a
ños que no te veo ganar algo.

Solté una carcajada y miré sus oscuros ojos llenos de malicia.

-¿Me estas retando? sabes que en otro tipo de juego siempre te he ganado.

Todos comenzamos a reír al entender a que era lo que yo me refería. Me revolví mi mojado pelo y esbocé una sonrisa casi maliciosa frente a él.

-Creo que acepto tu reto. Siempre has sido bueno con las mujeres y las conquistas rápido. Pero ahora quiero algo un poco más arriesgado.

¿Arriesgado? Nada era lo suficientement
e arriesgado para mí. Y sobre todo si se trataba de mujeres, al fin y al cabo las terminaba conquistando en semanas. Nunca tardaba más que eso en acostarme con ellas.

Bajé mi mano y dejé las cartas boca a bajo, mirándo la blanquecina cara de Gave, marcada con su oscuro pelo que tenía mechas de colores de una de sus rebeldías. Tenía quizás un par de años más que yo, pero sin duda tenía dinero. Un dinero
que necesitaba y sabía que no podía perder.

Los demás compañeros de juego comenzaron a reír y a hacer ruiditos, esperando a cual sería mi reto. El lugar estaba iluminado por una sola lampara que colgaba peligrosamente del techo, una mesa de madera muy roída y unas sillas viejas. Era un lugar perfecto para jugar.

-Bien Chris. Te reto a lo siguiente: te daré 6 meses para conquistar a una mujer pero, te pediré lo siguiente. Tiene que ser una chica rica.-Finalizó y es
tuve pendiente de como todas las miradas se fijaban en mi. ¿Una niña rica? sin duda sería alguien muy difícil, pero no imposible.

-Muy bien. Acepto tu apuesta.-Dije rompiendo el silencio en el cuál todos habían esperado una respuesta. Sería divertido; me mantendría ocupado por un tiempo.

Yo había pertenecido a esa sociedad hace tiempo, mucho tiempo"

6 AÑOS ANTES.


"Vaya fiesta, vaya noche. No recordaba mucho la verdad solo que el chalé de mi viejo padre estaba destrozado. La mesa de marmol practicamente no existía, el enorme televisor de muchas pulgadas estaba bolcado en el suelo. Donde estaba parado estaba completo de botellas de licor carisímas, sin contar el vomito y otras cosas que no quería saber que eran esparcidas por todas partes.

Los cuadros en el suelo, las ventanas rotas, lamparas destrozadas... solo esperaba que su Mercedez aun siguiera ahí o estaba realmente frito.

Ya tenía 18, era un adulto y podía hacer lo que quisiera. Me
encantaba desbocarme, y no ser un hermano más diplomático de Harvard.

Me gustaba ser la oveja descarriada del rebaño que era mi familia. Nunca había entendido el gusto de trabajar como imbécil y no disfrutar. Me incorporé lentamente y me miré al espejo, viendo el desastre que estaba hecho yo.

Tenía un ojo morado, y el otro rojo, probablemente por lo que había probado anoche. Supuse que era cocaína pero Steve esta vez se había pasado, esta noche había sido más salvaje que ninguna otra y no recordaba a cuantas de las mujeres habría seducido y tenido sexo. Esperaba no volver a contraer otra ETS.

Comencé a caminar intentando esquivar todo lo tirado por el piso, incluyendo las personas que dormían plácidamente después de una noche de borrachera. Recorrí la primera habitación y nada, unos idiotas durmiendo en la cama de mis padres; por suerte este era solo el chalet, y no mi verdadera “casa”, mañana mandaría a las mucamas a limpiar esto y problema resuelto. Nadie sabría el incidente de acá si tenía algo de suerte.

Me topé con Alex, un viejo amigo que al parecer lo había pasado genial anoche. Ahora iba corriendo por el pasillo poniéndose los pantalones.

-La mejor fiesta Chris.-Dijo dando trompicones hacia la salida.

-Claro. ¿Donde vas?

-Voy a un cumpleaños familiar, de mi primita Ellen.

-Va, anda. Que te diviertas pegando a una piñata.

-Eso espero. Mandale saludos a Steve.-Y dicho esto, salio lo mas rápido que pudo. Un cumpleaños infantil... que tal

Seguí caminando por el poco iluminado pasillo cuando vi algo al final de corredor.

Hallé a Steve durmiendo sobre el bar. Nada de delicados “buenos días”, me limité a pegarle un codazo y agarrar un vaso para tomar su contenido. Un sabor fuerte y de alto calibre recorrió mi cuerpo; Vodka.

-Eres un cerdo, ¿Cómo tomas vodka a esta hora?-Masculló Steve con voz ronca relamiéndose los labios y volteándose hacía el otro lado para seguir durmiendo.


-La verdad pensé que era agua, pero habría sabido que era vodka si recordara algo de anoche.- Dije en todo cortante y sin más preámbulos, lo agarre de la polera y lo volteé. No estaba enojado la verdad, pero tenía ganas de golpearlo por haber sido tan irresponsable.-¿Qué me diste anoche Steve? Que consté que te lo preguntaré una vez nada más.

Se relamió los labios una vez más y me miró soñoliento, pesé a mi fu

erte remecida.

-No sé, algo que traje de Asia. No hablo chino para tu información

así que no entendí que me dijo el vendedor.

Imbécil. Comprar sin saber que mierda compras.

-Ok. Espero que no haya hecho muchas cagadas anoche.-Dije levantán

dome y buscando el fregadero para quitarme el desagradable sabor de mi boca. La luz mortecina entraba por la ventana; afuera había nevado por primera vez en el año.

Miré la nieve sorprendido, como un pequeño niño que nu

nca la había visto. No sabía porque me provocaba tanta emoción; la había visto cientos de veces. Quizás era porque era la primera vez que nevaba este año y como dicen, la primera vez es siempre la más emocionante.

-Quita esa mirada de depravado sexual Chris por favor. Me perturbas.-Dijo Steve incorporándose y yendo hacía mi. El sofá estaba hecho un asco así que nos quedamos observando embobados la nieve ya que no había donde sen

tarse.

Sonreí levemente y lo miré. A pesar de que Steve era un imbécil de primera era mi mejor amigo de toda la vida; desde que tenía memoria. Hacíamos todo juntos, de hecho la primera vez que fui a una fiesta fue con él, lo sabíamos todo y ambos éramos

unas ovejas negras en nuestras familias. Mucho en común la verdad.

Abrió la boca y repuso lentamente, cada segundo más emocionado con la idea.

-Tengo cocaína, por si te interesa.

Reí irónicamente. Ya quería largarme de aquí… pero una vez más no le

haría mal a nadie.

Inmediatamente él supo cual era mi respuesta.


Era maravilloso el mundo cuando lo veías así, de tantas formas y colores. Te olvidas que eres la decepción de tu familia, de que eres un inútil y que estás destinado a ser un dependiente por siempre. Todo es tan brillante que hasta resulta hermoso, todo se te olvida; de hecho si estuviese mi padre podría ponerme a bailar con él.

Miré a Steve de reojo y el estaba tan embobado como yo. Con es

a cara de idiota feliz que lo caracterizaba tanto a él, estábamos jodidos los dos. Nada más que hacer. Él se acostó y se comenzó a mirar las manos.

-¿Haz notado que nadie nos quiere en nuestras familias? Digo, mi mamá me detesta y mi papá no me habla hace más de un año. Estoy desheredado. Y tú, mi querido amigo, estás en la misma situación que yo, solo que al menos tienes a Marcus, tu hermanito. Al menos el te quiere.

Marcus. Esa pequeña criatura de 5 años. Tan dulce, me costaba

encontrar algo dulce y adorable pero Marcus ganaba el premio; el lo era. Era todo lo bueno de este mundo y lo amaba, era la única cosa que representaba un valor para mi en este mundo de perros.

De pronto comencé a reír fuerte; una idea me resultó absurdamente graciosa. Recordé que Marcus me había acompañado a mis vacaciones; que había insistido

y mis irresponsables padres no lo habían pensado dos veces antes de dejarlo a mi a cargo.

-No puedo creer que sean tan imbéciles de dejarme a Marcus a cargo. Digo; él estaría mejor solo que conmigo de compañía. No sirvo para esto definitivamente, nunc

a podré ser padre porque doy asco.

-No podrás ser padre porque eres estéril, amigo.

Ambos reímos como tontos y nos paramos. Todo era colorido y sin siqu

iera pensarlo comencé a romper los vasos de encima del mesón. No tenía problemas, no era nadie en este mundo. Le propiné una fuerte patada a la mesa del velador y rompí la lámpara.

En menos de 5 minutos ya teníamos todo destrozado, la lámpara colgada de un hilo en el techo; si antes este lugar era un asco ahora no había palabra para describirla. Tuve una gran idea; la laguna a esta altura estaría congelándose y estarían las montañas nevadas. Un hermoso paisaje.

-Steve, despierta a Marcus. Yo calentaré el auto por mientras. Saldre

mos a dar un pequeño paseo.

Steve, obediente se incorporó y yo fui al porche a buscar mi auto. Introduje la llave y prendí el motor con excitación; había algo que me hacía latir el corazón m

ás rápido y más fuerte. No era una palpitación de esas malas, eras de esas de emoción cuando vas a hacer algo genial. Como cuando te tiras por paracaídas o algo asi.

Por alguna razón me puse automáticamente el cinturón de seguridad;

era una clase de acto de reflejo. “Nunca conduzcas sin cinturón” y después de un par de choques aprendías a valorar esa regla de oro.

A los minutos apareció Steve con Marcus en brazos envuelto como una momia. La casa desde fuera no se veía tan mal; solo un par de vidrios rotos nada que no se pudiese solucionar con unos cuantos billetes.


Marcus se sentó en el asiento de atrás junto a Steve y me saludó con esa pequeña manito que tenía.

-¿Dónde vamos Shrist?-Dijo con voz dulce, típica de un niño pequeño; llena de inocencia e ingenuidad. “Shrist” era mi apodó que el me había colocado ya que cuando era más pequeño no podía pronunciar mi nombre. Así que resolvimos que quedar

a así puesto a que a mi no me molestaba ese sobrenombre.

-A dar una vuelta por el lago, soldado.

Arranqué poniendo delicadamente el pie sobre el acelerador p

ara dar marcha atrás. El efecto de las drogas se me estaba pasando y ya tenía algo de lucidez; o al menos podía per la “profundidad” de las cosas pero la nieve era extrañamente brillante y divertida. Cuidé de no acelerar mucho ya que este auto arrancaba rápido y en una carretera llena de nieve era peligroso.

Pasé el cambió y todo fue normal. En unos 10 minutos estaríamos en el lago.

Steve y Marcus iban jugando en el asiento trasero, ambos parecían tener la misma edad realmente. Steve era un niño más. Volví mi vista al camino cua

ndo vi una forma que me asusto; no sabía que era, estaba demasiado distorsionada como para poder ver algo con claridad pero era algo que se interpuso en mi camino. Giré bruscamente el volante, entre los gritos provenientes de mi asiento tr

asero y apreté el freno.

El auto derrapó por el suelo, dando vueltas resbalándose por el hielo. Intenté mover el volante de manera desesperada pero mis intentos fueron inútiles; había perdido el control absoluto del auto.

Me costó varios minutos ver que era lo que pasaba. Sentí un fuerte

sonido, seguido de golpes demasiado fuertes y luego el mundo comenzó a girar y a girar con demasiada rapidez. Nos habíamos volcado, y parecía nunca parar; sentí como el aire de mis pulmones salía violentamente y como me remecía yo en mi asiento, arriba y abajo violentamente sin entender demasiado.

El auto paro en un momento; se detuvo por completo. Y yo sentía como me desvanecía al mismo tiempo . No sentía mis manos ni mis piernas y no tardo mucho en que todo se transformara en una película negra.



ACTUALIDAD.

Me encontraba en mi casa. En mi casa, llorando como una mujer. Cualquiera se hubiese avergonzado de mí; con los ojos rojos aferrándome a personas que ya no estaban en este mundo y castigándome por siempre.

“Yo los maté”. Pensé amargamente, pero me obligué a decirlo en voz alta.

-Maté a mi mejor amigo y a mi hermano.-Dije con voz media que


brada. No había llorado, solo se me habían escapado unas lágrimas pero aún asi era humillante al extremo.

Siempre recordaría cuando ingresé al hospital. Cuando yo so

lo llevaba un golpe en la cabeza y unas costillas rotas; y mi hermano con Steve envueltos en una bolsa de plástico negra. ¿Cómo personas que significaban tanto para ti terminaban en una “bolsa de basura”? habían muerto instantáneamente.

Siempre me perseguiría la mirada inculpatoria de mi padre cuando me vio llegar, y la decepción de cuando le entregaron el examen toxicológico. Nunca olvidaría los ojos de dolor de mi madre; unos ojos en el cual no había perdón para mi. También hubo lástima; ellos siempre lo supieron, sabía en lo que yo andaba solo

que se negaron y esto era el resultado de todo.

Dos personas muertas.

Más bien tres.

Parte de mi murió ese día también.





*mi nueva firma jiji (Ellen)

martes, 27 de diciembre de 2011

LO SE QUE NO SE DIGA MÁS.


Si bueno, lo se no me he conectado en haaaaaaaaaaaaaaaarto tiempo y la verdad decir eso sería quedarse corto pero he tenido varios inconvenientes, de hecho muchos. Haré una lista variada para que me comprendan algo...
1.-La verdad los primeros meses tuve ese tipico ataque de: ¿que escribo ahora? Luego tuve una visión de esas mágicas y soñé todo, tuve todo en un sueño fantastico y tenia hasta el final.
2.- El verdadero problema fue escribirlo puesto que yo soy muy perfeccionista en todo lo que hago asi que antes de publicarlo en mi blog, lo escribo en un cuaderno, luego lo leo lo arreglo y después lo escribo acá con lujo y detalle, así que como soy floja, me dio flojera publicarlo.
3.-Cuando me animé no tenía internet, ya que murió el modem etc etc
4.-Luego me castigaron.
5.-Simplemente me olvidé que tenía un blog hasta ahora, que recordé que tenía una historia y un mundo ficticio esperandome.
Bueno les cuento que en menos de dos semanas partiré a inglaterra pero afortunadamente allá tendré internet 24/7 , asi que espero que este sea mi vuelta en toda la gloria posible.
Si es que alguien es seguidor de este libro solo le diré que le espera mucho, muucho, que todo es inesperado y que nada es lo que se cree. NADA.

Un besito y trataré de ponerme al dia lo mas que pueda :)
Lovee youuuuuuu

martes, 3 de mayo de 2011

Preemio! :)

Bueeeno, no había tenido mucho tiempo de escribir; empiezo a creer que mis profes me odian pero buee.... será. Si no me paso, ya les pido disculpas, pero tranqui, me pasaré tarde o temprano cuando tenga un poquitito de tiempo de sobra estaré aquí pegada a mi computador leyendo sus maravillosos blogs.
Bueno, hace semanas (siento haber demorado taanto) unas chicas de un blog fantástico me otorgaron un premio pero no había tenido tiempo de publicarlo. Ahora lo puedo estrenar.
Me lo pasaron las chicas del blog Libros del Sótano, un blog realmente estupendo y ahora a agregado más libros a mi lista de "por comprar"
La parte díficil es ahora, yo tengo que elegir a 3 personas, solo 3 :( y a las personas que se lo de se lo deben dar a 2 mas y asi sucesivamente hasta que lleguen a 1 blog. Los ganadores soon (música de fondo)
Habría puesto a personas como Cam, pero como ella me lo dio, no se lo podía devolver jajajaj
Beeesoos a todas y hablaremos en cuanto pueda conectarme más seguido ! :D


domingo, 3 de abril de 2011

Capítulo 5: La bebida revela la verdad. Parte 2.


-¡Puedes dejar de moverte!-Exclamé completamente enfurecida a Will, que se movía de un lado a otro, poniéndome aún más tensa de lo recomendado.-Me estás poniendo tensa.
Me miró fulminante y con el rostro endurecido.
-¡Si quieres tranquilidad, camina dos pasos y muévete de asiento!-Respondió súbitamente y con brusquedad.
Fruncí el ceño. La tensión nos estaba matando a todos, algunos soltaban suspiros a ratos, otros se balanceaban como pacientes psiquiátricos con las manos en la boca mordiéndose las uñas y algunos simplemente nos poníamos de mal humor.
-¡Oh maldita m...!-Soltó de repente Will, sobresaltándome por completo, perdiéndo la mirada en la ventanilla a nuestras espaldas.
No miré. Entrelacé los dedos mientras mi estómago recibía una dura patada de un ser invisible que era muy fuerte, al mismo tiempo que un fuerte nudo se formaba en mi garganta.
Intercambié una larga mirada con Will.
Era ahora o nunca.
Honestamente, no me sentía preparada pero era muy probable que jamás lo estubiese. Me levanté, limpiando mis sudadas manos y mirándo mi extraño entorno, llena de niñas llorando, tomándo sus bolsos y largándose decepcionadas, ¿estaría yo también así después de...?
Creo que solo hay una manera de averiguarlo.
Me abrí paso entre la multitud con el corazón latiendo violentamente en la garganta a cada paso que daba cerca de la lista.
Un nombre que me era desconocido.
Otro que resulto igual que el primero.
Un grito de total alegría,más parecido a un chillido, emergió de mi garganta. No podía creer que era lo que estaba frente a mis ojos... pero estaba allí, materializado como en mis mejores sueños.
A tientas de este salvaje sentimiento que me llevaba, agarré a Will de improviso y lo estreché como jamás lo había hecho. Él me agarró con fiereza de la cintura y me elevó por sobre el piso en sus fuertes brazos.
Ahogué un chillido infantil a riesgo de sonar loca. Muchos ojos alrededor eran malvados, furiosos, celosos y un puñado de emociones malas.
No me importo en absoluto.
Will aflojó el abrazo y me aterrizó en el suelo. Su sonrisa seguía despampanante como un autentico modelo de pasta de dientes.
-¿Quieres ir a festejar?
Enarqué una ceja y lo tomé cariñosamente de la mano.
-Pensé que no lo dirías jamás.
***
No tenía idea cuanto tiempo tardaría en aceptarlo. Era muy difícil asumirlo como tal.
Miré al ingenuo de Will alumbrada por la luz verdosa provocada por el anochecer. Era aviso que el invierno ya se avecinaba.
Primero sería unas nubes grisáceas atiborrando los cielos y luego la neblina apareciendo por la ventana cada mañana. Adiós verano, hola frío y nieve.
Mi curioso acompañante había estado así toda la tarde. No había sacado la sonrisa de su cara, aún cuando nos pasaron los nuevos horarios y le avicé que entrenaríamos 3 veces más. Parecía no importarle.
Engullí la barrita de cereal que tenía en mi mano, algo tibia por los apretones dados. La perspectiva de bajar me emocionaba, y me asustaba que la causa no era la genial música y el agradable entorno.Si no quería engañarme, debía admitir que deseaba acudir allá para ver a Christian, lo cuál era una soberana tontería.
-Hey, Ell.-Murmuró Will con los ojos pegados al volante.
Su sonrisa ahora solo era un esbozo serio.
-¿Si?-Respondí de manera de pregunta. Miré su extrañado rostro y a juzgar por lo que veía, no iba a decir algo agradable.
-Creo que... no sé... no deberías salir con Chris.-Dijo inseguro mordiendose las uñas esperando mi defensivo ataque.
-No es algo que te incumba; pero es un buen tipo.-Refunfuñé bruscamente, mirándo el poco agraciado paisaje esquivando su mirada.
-Él solo juega contigo...
-¿Como estas tas seguro?-Lo interrumpí subitamente.
Soltó un suspiro y continuó hablando.
-Porque lo conosco desde hace varios años. Y el no es "un buen tipo" en nada. Lo sé porque... he jugado los mismo juegos que él.
No tuve ni idea a que se refería con jugar, pero tampoco pretendía entenderlo.
-¿Ahora soy acaso un juego de poker o ajederez?.-Pregunté con ironía, riéndo de mala gana.
-Bien, no me hagas caso.-Protestó cortante y molesto.
No tuve objeción. No le iba a discutir porque simplemente era un día demaciado bueno como para arruinarlo peleando.
Las calles se tornaron oscuras y sucias; señal de que estabamos llegando.
Abrí con mi menuda fuerza la pesada puerta y me acerqué casi trotando a Will.
El ya tenía 18, así que legalmente podía invitarme un trago.
-William, ¿sabes que es de buena educación invitar un trago a la persona que te acompaña?
Ladeó la cabeza y enarcó una ceja, más sorprendido que nada mas. Parecía que hubiese algo dicho que él jamás hubiese escuchado.
-No sabía que bebías. Pero te invitaré por educación.
La barra del bar era similar a todo el lugar. Nada elegante ni menos sofisticado; solo un pedazo de metal con portavasos sucios y butacas de madera en frente.
-¿Cosmo, Vodkatonic...?-Me preguntó mirando al cantinero.
Le sonreí con malicia y abrí mi boca.
-Cerveza.
-Ellen que bebe cerveza. Ellen la bailarina que bebe cerveza.- Repitió anonadado, pero aún así tomó la lata y me la puso frente a mis narices.
No pude evitar escudriñarla con la mirada.
Era desagradable, muy desagradable. No era como tomar un dulce y fino licor que pasaba por tu paladar y garganta era más... agrio y fuerte, que me quemaba al pasar por mi garganta. Pero me había propuesto no vomitar y devolver mi ultima comida.
Hablamos 15 minutos, de cosas sin relevancia, conmigo tomando la cerveza a cortos sorbos al reusarme de tomarmela tan rápido como él o hacía.
Pero nuestra fiesta al rato se vio acabada.
Algo se apoyó en mi hombro y se sentó a mi lado. Me giré a mirar quién era el que me tocaba con confianza y no evite quedarme sin respiración.
Sabía que no me entusiasmaba tener una relación con aquel hombre, pero aún así su presencia me alteraba.
Era Chris.
Will lo miró casi con odio, o un sentimiento difícil de entender; pero que claramente no era bueno. No quizo saludar a Chris, pero este lo saludo con un alzado de barbilla.
-Ya no te hago falta no notoriamente. Nos vemos después.
Usualmente le habría dicho " no te vayas, quedate" pero sabía que eso sería mentir de manera colosal.
No quería quedarme a solas con Chris, pero tampoco quería a Will presente. En conclusión: no sabía que era lo que quería.
Chris no me había mirado ni saludado, solo había tomado la cerveza (que era mía) y se la había llevado a los labios, tragando todo lo que le era posible.
-¿Te sientes bien?-Pregunté cerca de su oído.
Rió como usualmente lo hacía, de manera baja, seca pero audible. Solo que esta vez si estaba feliz.
-No. Estoy borracho.-Dijo lentamente. No sonaba como imaginé que sonaba un borracho; con voz monótona y palabras raras. Más bien sonaba como si le hubiesen contado un chiste muy bueno y todavía le estuviese causando gracia.-¿Y tu, porque estás acá? ¿No es sábado cierto?
-Nop. Es viernes; celebro porque entré a la academia.
Se volvió y sonrió aún más.
Me sentía extraña, quizás por el hecho de que jamás lo había visto sonreír y verlo tan eufórico no dejaba de ser... extraño.
Puso su pesada mano sobre mi hombro y me ofreció una cerveza.
-En ese caso... brindo por tu brillante actuación, que quedaste en lo que seas que hayas quedado. Brindo por toda la mierda de este mundo que ahora parece hermosa.
Esbozó una sonrisa, alzó la botella de vidrio y la llevó a su boca tomando un gran trago.
Fue un brindis totalmente inusual; demasiado inusual. Pero seguí bebiendo hasta que se me acabo el liquido de la botella. Al terminar, tuve la sensación de bilis recorriendo mi garganta y la instantánea sensación de querer vomitar todo, pero con valentía lo trague y aguante.
-¿Se te acabo? -Preguntó con obviedad. Y luego se volvió donde el cantinero.- Otra cerveza para ella, porfavor.
Otra cerveza...no creo que hiciera mal.
***
No supe en que momento pasó todo. Cuando las luces se volvieron mágicas y los cuerpos rápidos y graciosos.
La risa salía de nuestros labios a borbotones. Su rostro era ahora más hermoso que antes y él parecía tener ojos solo para mi.
Relatava una de sus anectodas, con los labios en una sonrisa permanente, pero no estaba pendiente de lo que decía solo sus labios se movían y movían y seguían moviendo.
Nunca había sido tan feliz como ahora. Él misterioso chico desconocido ahora daba la impresión de que era un amigo muy íntimo que nos conocíamos desde hace años.
De pronto, interrumpió su relato y se incorporó, sonriente y radiante. Sin pensarlo una segunda vez lo seguí y me encontré parada frente a 3 hombres más.
Se veían tan... raros. De todos los colores brillando en su piel, y tuve el impulso de tocarles los rostros.
-Chris.-Se dirigió un hombre alto, saludándo a Chris obviamente.
Chris me tomó por el hombro y me atrajo a su fuerte cuerpo, estrechandome con fuerza.
-Tenemos un partido de poker ahora, ¿recuerdas?
Las luces ahora eran más graciosas todavía. Eran figuras más abstractas que antes.
-Oh verdad. Eso.-Dijo sonriéndo de oreja a oreja, tomándome más cerca de él.
Intercambiamos una mirada como dos niños que acaban de hacer una travesura y largamos a reír nuevamente.
Él me presentó y comencé a saludar alegremente a todos, con mucha efusividad.
-Pero antes de irme quiero hacer algo más.- Replicó Chris, tornando ansiosas las miradas de los hombres.
Inesperadamente, se volvió hacía mí, me tomó de la cintura con fuerza y me atrajó a él para tocar mis labios. Su boca era dulce y amarga al mismo tiempo, sus labios lentos sobre los míos y sus brazos fuertes sobre mi menuda cintura.
Aún bajo la influencia del alcohol, pude sentir mariposas escarbando en mi estómago haciendo el momento interminable.
El ambiente era caluroso pero nada comparado como el calor que emanaba su cuerpo y el dulce aromo de su cuello.
Aflojamos el duradero abrazo que me tenía completamente mareada, y luego, tras una pausa se apresuro a preguntar a mi oído.
-¿Nos quieres acompañar?
Yo estaba consciente de que me encontraba algo lúcida, o lo suficiente como para entender lo que decía. Pero otra parte de mi indagaba en lo irracional, y quería que fuese irracional.
Abrí mi boca para dejar escapar un "si" pero inusualmente escuché un "no" que no era siquiera mío.
Me volteé perdiendo momentaneamente el equilibrio y ví un rostro distorsionado por las luces. Por mucho que forzara mi vista no podía ver... era como si todo se moviera al rededor mío, y si no fuera porque tenía un excepcional equilibrio (gracias, ballet) ya me habría desplomado.
-¿te conosco?.-Pregunté con una sonrisa en la cara y hablando algo soñolienta.
-Claro que sí. Y es hora de irnos.- Repuso cortante el irreconocible hombre.
-No, no quiero.-Protesté casi como una niña pequeña, riéndo un poco y tomándome del hombro de Chris, quien me tomo por la cintura completamente normal.
No parecía tan feliz, más bien era... serio o enojado.
-Dejala quedarse; ella no se quiere ir-Interrumpió Chris con timbre amenazante.
-Si yo...-Continué, pero al instante me hicieron callar.
-No, ella no va a ninguna parte contigo.-Dijo el-hombre-desconocido tomándome por la muñeca y llevándome brucamente a su lado.
Quizás la fuerza de el movimiento fue la causante, solo supe que en un momento a otro, todo se volvió demaciado borroso y rápido, lo suficiente como para que perdiera la conciencia.
***
El aire era refrescante. Me sentía fresca. Estaba consciente de que dormía pero simplemente me refusaba a abrir los ojos. Quería quedarme en esta dulce realidad.
Mi cabeza era un verdadero tambor en donde habían tocado música toda la noche sin parar.
-¿No se te ocurrió llevarla a un lugar peor?.-Siseó una voz en algún lugar, pero que reconocí fácilmente . Parecía seriamente molesta.
Eso explicaba todo. El olor de esa almohada no era mío, ni el pijama que vestía ahora; esta no era mi casa.
-¿Que querías que hiciera? se tomó mas de 6 cervezas. Yo no sabía que ella no tenía ni idea de como beber.-Replicó con enojo otra voz, intentando inútilmente susurrar cuando realmente eran unos gritones.
-¡Claro que no sabe beber cervezas! ¿no le ofreciste algo más... fino?
Sabía que Antoniett y Will se odiaban. Ella creía que él era un vagabundo homosexual y él creía que ella era una estirada consumista. Tenerlos a ellos 2 en la misma habitación por más de 15 minutos era un mérito de los grandes.
-¡Oh, lamento no tener tanta plata para no beber Champaña de Oro todas las noches!- Exclamó Will ofendido.
-Cerdo.-Exclamó Antoniett más ofendida.
-Estirada...
-¡CERDO!
-¡ PODRIAN CALLARSE!-Mascullé en un grito, colocándome una almohada en mi cabeza para no escucharlos.
Silencio.
No se lo esperaban, era obvio. Pero si seguían hablando tan fuerte les pegaría tan fuerte que no podrían recordar su nombre.
-Ell...-Susurró Antoniett sentándose a mi lado, sacudiéndo mi brazo.
Gruñí. No me levantaría jamás.
-Encerio Ell-Continuó ella, y tuve demaciado claro que no terminaría de molestar hasta que me levantara.
Como dolía.
Quería golpearlos a ambos por despertarme.
De mala gana, me volteé y me quité la suave almohada de plumas de la cara quedando cegada por la tenue luz del sol mortecino de invierno, que entraba por la cortina de seda. ¿No conocían que era una cortina gruesa?
Estaba en la habitación de Antoniett y no sabía como había llegado ahí todavía.
Entrecerré los ojos aún adolorida, y vi el borroso rostro de Will que parecía bastante enojado.
-¿Will?-Pregunté llevándome la mano a la cabeza y dejándome caer sobre la cama nuevamente.
-¿A quién más esperabas?-Por su tono de voz, estaba claro que pensaba en un nombre, pero no me iba a decir en quién pensaba. Aunque era demasiado obvio.
-¿Qué?-Pregunté confundida sin entenderlo aún.
-Ya no importa.
Solté un gemido al sentir mi cabeza como un tambor nuevamente.
-No te preocupes, traje todos los remedios para la resaca conocidos por el hombre-Continuó mostrándome una abultada bolsa.
Miré confusa a Antoniett y ella me la devolvió con una mirada de ira o quizás decepción. No me interesó demasiado, solo pensaba que mi cabeza me dolía como nunca.
-Cariño, es sábado. La entrevista-Susurró ella con voz dulce, casi maternal.
Fue un golpe bajo.
Ignoré por unos segundos que me encontraba en un pijama de verano frente a Will y me levanté casi de un saltó, haciendo caso omiso a mi dolor de cabeza. Tenía que llegar.

***
El tiempo corría como nunca. Todos en la pequeña sala estaban vestidos para la ocación y yo no había encontrado nada mejor que ponerme unos jeans con una camisa muy simple que encerio me avergonzaba.
Un cosquilleó recorrió mi estómago. No era de miedo ni nervio, era más bien uno de exitación por lo que estaba a punto de hacer.
Un hombre salió. No fue necesario que dijeran mi nombre.
Me levanté y caminé decidida con una maliciosa sonrisa esbozada en el rostro, pero sabía que era totalmente irracional. Por primera vez en mucho tiempo yo era la que decidía cual sería mi futuro; que sería en mi vida.
Ahora yo jugaba con mi propio destino.
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Siento demaciado la demora, encerio que si :( es culpa de mis profes que no me dejan tranquila nunca, después de cada trabajo viene uno mas dificil :( y mi vida de computador se a hecho casi nula D: pero saben que cuando tengo un segundito me paso por sus blogs, no las tengo olvidadas :D
Beeesos y mil disculpas :(
Cami (:




viernes, 18 de marzo de 2011

Capitulo 5: La bebida revela la verdad. Parte 1.


Si, el lugar no era el más hermoso o elegante pero si era acogedor. Me hacía sentir como si fuese una casa, un lugar en el cual había estado muchas veces tanto que ya me sentía cómoda. Aunque el verdadero hecho es que solo había estado… esta vez.

En cuanto me bajé al frío exterior, nebuloso y con un viento que llevaba y traía hojas me tapé todo lo que me fue posible pero él solo se limitó a mirar el amenazante cielo y encender un cigarrillo.

Debía gustarle mucho fumar o era una especie de suicidio a largo plazo.

Nos acercamos al blanco y roído lugar: parecía no haber sido habitado durante años ya que tenía los pilares de madera “blancos” descascarados y lleno de telarañas.

-Y bien, ahora haz lo que viniste hacer.-Dijo sin darle importancia (al parecer, no le daba importancia a nada por lo que me daba cuenta) con el cigarrillo en la boca. Se subió a una barandilla la cual dude que pudiese sostenerlo pero al final superó la prueba del tiempo.

Sonreí con ironía e hice una mueca de disgusto.

-¿No sabes cómo es, cierto? ¿Hablar con una mujer sin pretender nada más?.-Refunfuñé mientras me sentaba en una banca de madera en el mismo estado que todo el lugar.

Me examinó con una sonrisa casi malvada esbozada en su rostro al unísono momento en que soltaba humo de su boca.

-Es mucho más divertido de ese modo. Además técnicamente no eres una mujer aún: tienes 17 para mi eres una niña.

-Cumpliré 18 dentro de poco y si estás saliendo con una menor de edad, técnicamente es un crimen.

-Te recuerdo que tú me llamaste a mí; no al revés.

Puse los ojos en blanco mientras miraba el trozo de pradera que no se perdía en la neblina.

-¿Y por qué no te agrado? A las personas suelo agradarle.-Dijo naturalmente mientras con la otra mano botaba las colillas.

Lo miré con perplejidad y comencé a reír hasta que me dolió el estómago.

-A parte de que me estoy dando cuenta de que eres egocéntrico. Eres un desconocido.

Asintió con la cabeza con un aparente “si” en sus labios.

-¿Así que sueles salir con desconocidos? Solo debe ser porque te agrado; aunque sea un poquito.

Mis mejillas tomaron un color rojo vivo avisando que estaba avergonzada. Odiaba como mi piel se volvía rojiza; enserio lo detestaba. No podía decir nada sin sonrojarme y cuando intentaba sonar seria este horrible defecto mío me jugaba en contra.

Y mis inútiles esfuerzos de ocultar la verdad eran aún más infructuosos.

-No juzgues a las personas; aunque al menos sé que te agrado un poquito.

Qué vergüenza. Sí, me agradaba un poco pero nada más que eso. La gran diferencia es que no quería admitirlo bajo ninguna circunstancia.

Sentí como las palabras se amotinaban en mi boca y sin controlar mis acciones la abrí y dije:

-¿Te gusta el queso?

Me miró extrañado, con el viento acariciando su rostro y revolviendo su cabello; a diferencia mío que me lo alborotaba y parecía más una loca que una persona normal.

-¿Qué clase de pregunta es esa? Claro que sí.

-Entonces sé que al menos podemos compartir fondue juntos.

Ladeó la cabeza y sus ojos se tornaron de un brillo seductor. Una sonrisa pícara apareció en su rostro.

-¿Acaso es esa una invitación de la Señorita Ellen?.-Preguntó irónicamente. Sabía que era algo obvio pero quería escucharlo de mis labios al parecer.

-No lo sé… quizás algún día.-Repliqué tímidamente desviando la mirada de su divertido rostro.

-Algún día…-Repitió moviendo la cabeza tomando otra bocanada de su cigarrillo que ya se consumía.-Te lo cobraré.

-Y bien, Christian…-Continué abriendo mi boca de nuevo. En algún futuro cercano me la pegaría y evitaría que se abriera de nuevo.- ¿Eres un aficionado del baile?

Dudó unos segundos.

-No mucho. Me duermo.

Probablemente el baile para él era una afición; algo para pasar un buen momento. Para otros era nuestra vida.

No pude evitar molestarme por su comentario.

-En ese caso nos quedan menos cosas en común.-Dije en un murmullo con voz baja y poco audible; cubierta por el viento que soplaba con ira.

Aunque sonara poco posible; me sentía cómoda en su imponente presencia. Sabía que no era así, que él en verdad no me estaba escuchando y solo había sido un paseo de campo. Pero aún así sentía una confianza que solo había sentido con Antoniett. Su seductora sonrisa y su fría y dura mirada me eran reconfortantes por alguna razón.

-No podemos ser perfectos.- Bromeó guiñándome un ojo.

Parpadeé varias veces para ver si enserio estaba viendo lo que creía estar viendo o… simplemente me había entrado basurita en el ojo. Y si era lo primero que pensaba: estaba coqueteando conmigo.

-Sé qué crees que eres un chico malo, Chris.-Ahí va mi boca de nuevo.-Pero no lo eres. Solo aprendiste a ser duro y frío. Pero no malo.

Su mirada se coloreó de intensidad; eran un celeste infinito en donde era muy fácil perderse y sus labios… sonreían pero no fríamente solo… intrigado. Algo estaba él pensando y parecía mantenerlo ocupado.

-Todavía no me conoces mucho. Pero suelo hacerle daño a las personas aunque no me lo proponga.

Relativamente me había sonado a advertencia y en cualquier otra circunstancia lo habría sido. Pero de la manera suave y lenta que salió de sus manos fue más una incitación para mí.

Miré el reloj de oro que me habían regalado para mi cumpleaños: se me comenzaba a hacer tarde.

Como si él leyera mis pensamientos se bajó y me ofreció su mano la cual tomé con gusto. Era fuerte y me ayudó a incorporarme con facilidad. Él era un hombre fuerte en conclusión.

Se paró frente mío de manera relajada y con esa sonrisa seductora (que ya me empezaba a encantar) en su rostro.

-Como no tengo planes para la tarde, creo que puedo llevarte: siempre y cuando quieras, claro.

Ladeé la cabeza y lo miré con ironía, mi otro gran mal.

-¿Y cómo crees que me iré, de aparte contigo?

Caminé con Chris a mi lado, en el perpetuo silencio, por el pequeño caminito de tierra que se abría a nuestro paso. Las majestuosas copas de los pinos se mecían de un lado a otro: indicio de él mal tiempo que se avecinaba. Lo peor es que me estremecía por el fuerte viento tanto como ellos, castañeando los dientes y limpiándome con el dorso de la mano las gotas que caían sobre mi rostro bañándolo de manera fría. Más aún.

-Toma.-Dijo tranquilamente mientras se sacaba su chaqueta y dejaba al descubierto sus brazos. Me la pasó por los hombros y al menos el frío pasó gradualmente. Y aún así parecía no tener frío.-La necesitas más que yo.

Quién lo diría. Tenía su lado cortés al fin y al cabo.

En algún punto lejano a nosotros se oía el curioso silbido de un ave. Me volteé sujetada de la puerta y el viento revolvió mi pelo tirándolo con fuerza hacía atrás. Se me puso la piel de gallina.

No era por el frío: era un sentimiento que había llegado hasta el fondo de mi estómago y lo había pateado con fuerza. Un sentimiento muy malo que me hizo temer de algo que desconocía.

Si no quería mentirme a mí misma, debía admitir que tenía miedo.

***

Tarde; no lo lograría.Pensé desesperada mientras corría a toda velocidad a todo lo que daban mis piernas.

Varias veces impactaba con personas a las cuales las empujaba balbuceando algo intangible para luego seguir mi camino. Me lanzaban miradas iracundas y algunos me gritaban cosas pero no me interesaba en absoluto.

Era mi única oportunidad y se me estaba yendo de las manos.

La semana había sido larga. El miércoles creía que no resistiría hasta el sábado.

Y aunque le había prometido a Antoniett no entrenar más, no podía evitar calentar de vez en cuando. Y a pesar de todo, me encontraba a minutos de la selección para el elenco y seguía sin entender que era lo que había hecho mal, en que me había perdido.

Divisé al gran estudio alzarse en la calle, con la música casi resonando en mis oídos y fue el gran incentivo para que mis piernas se movieran más y más rápido en un acto desesperado por llegar pronto.

Abrí la puerta de golpe empujándolo con todo mi peso y la sangre subió a mi cabeza al percatarme de que había personas mirándome con rostros confundidos.

No importa. Me dije corriendo por el pasillo con el peso de mi bolso contrarrestándome y abriendo la pequeña puertecita de los vestidores para luego arrojar el bolso y cambiarme en un tiempo realmente record.

Me volví aún más roja al ver a más personas mirándome más molestas que antes, ¿no podía ser peor?

El director se encontraba ahí, mirando ceñudo y con una mueca de disgusto a la intrusa que acababa de llegar. Ahora estaba sonrojada y avergonzada. Esto era terrible.

-Me alegro que pudo hacernos un hueco en su apretada agenda.-Gruñó con voz ronca escrutándome con la mirada e indicándome que me pusiera en las filas.

Algo cerca de mí estaba Will, mirando por la ventanilla. Me había perdido su audición a la cual había prometido asistir y parecía algo decepcionado. Pero no podía siquiera cumplir conmigo misma.

Eva entro trayendo ese aire estirado que emanaba ella y miró críticamente a todos los que se habían presentados. Éramos alrededor de 15 quizás menos, todos con grandes expectativas pero solo 4 lograrías su anhelado sueño.

Si, esto era algo dificil de digerir.

***

El tiempo me esta jugando en contra jaja estoy repleta de pruebas y ese es el por qué de no comentar tanto como antes, :( espero que me disculpen :( es cosa de mis profes jaja y como escribo muuucho, preferi dividirlo en 3 partes (:

Si es que no me paso, ya saben cual es la razon :(

Besoos, las quiero a todas <3

martes, 1 de marzo de 2011

Vuelta a clases y muchos otros proyectos :)

*Vacaciones en la piscina con amigos. Me la sacaron super de casualidad y en verdad me encantó. Nico: genio fotográfico, sacaste hasta mi mejor ángulo!. No quiero dar envidia a las personas las cuales no están de vacaciones, así que diré que la pase super mal.*

Bueno, sabia que las vacaciones no eran eternas y des afortunadamente ya estoy a la puertas de mi colegio. Algo horrible de verdad.
Hago todo lo posible por ponerme al día con sus blogs (es necesario que ustedes escriban taaaanto?) y ahora estoy leyendo un blog que sinceramente me encanto, Lulai y Emperadores Míticos, (encero es fantástica) y aunque no la conozco demasiado, puedo decir que es una historia que te engancha AL INSTANTE.
Ya me he pasado por ciertos blogs, y todavía me queda Cam, Lulai, Lighling, Caro y muchos más(me encantan sus historias pero como son tan largas me lleva mi tiempo, claro)
Al menos tome sol y quedé con un lindo bronceado :) y esperó que lo estén pasando genial, con clases o sin clases.
Ah, si, lo de proyectos, lo explico en un segundín.
Verán, he pensado en trabajar con una editorial pequeña porque lamentablemente, para las editoriales grandes valemos poco porque no tenemos un titulo y en fin; ellos se interesan principalmente en ventas. Creo que publicar una novela para mí, no sería con fines lucrativos solo algo que algún adolescente entre un millón lo tomé, lo lea y diga: wow, me encantó este libro.
Más que con dinero es para "pasar el rato" y demostrar que los adolescentes igual sabemos escribir y que no es necesario un título para demostrar nuestra valía en el medio.

¿De qué se tratará?
En caso de que la editorial no la aceptara, la publicaria en por blog (ya tengo una historia más planeada para blog) se trataría algo de como... sicólogico y terror.
No, no será de vampiros (si hiciera uno de vampiros se llamaría como... "Cripusculo" y los personajes se llamarian Becca y Edmund. No, eso no va conmigo xD)
Los Personajes: Heather y Steve.
Piensen que aun la trama no está muy bien desarrollada, pero será de fantasmas, algo que una vez soñé (pesadilla) y no ángeles, fantasmas malos y en fin, la trama irá de que cosas extrañas comienzan a pasar en una ciudad (no la tengo definida) las personas comienzan a desaparecer de a poco.
Todo comienza con la obsesión de uno de los personajes, cuando tiene un indicio de que las cosas no son normales. El otro personaje simplemente no le cree y piensa que esta perdiendo la cordura.
Uno de los dos será llevado por estos fantasmas y en fondo, la historia girara en : "Cuando los muertos se levanten, los vivos usaremos sus ataúdes".
Creo que si logro terminarlo, será un libro... creo que genial y distinto al "boom-vampirístico" y en caso de que no sea aceptado... lo traeré a las pantallas de sus computadores!
No quiero revelar mucho, así que como siempre:
Muchas gracias a las chicas que SIEMPRE me comentan, sin falta. Merecen un gran aplauso, no saben lo importantes que son ustedes y los influyentes que son sus comentarios.
Besooos!! :D
Las quiere demaciado:
Cami Henzi :)

martes, 25 de enero de 2011

Vacaciones :)


Muchos saben que las vacaciones son la época mas deseada de todo el año ( siempre he sido de los que prefieren estar en vacaciones que entrar a clases) Y para mi vacaciones es una bueeena época para salir con amigos de día y de noche (estoy la mitad del día afuera jaja y a ratos me conecto)
Un amor de verano, etc etc, todos queremos eso.
¿Lo malo para mi? es que me voy a un campo ( en verdad es lindo) que no tenemos ni tv por cable (los que son chilenos deben conocer el canal 13 y sabado gigante. ODIO ese programa con mi vida gracias a este lugar) Solo a andar a caballo y reflexionar sobre quien soy :)
No contaré mucho de quién soy (no estoy segura de si hay un sicopata que esta leyendo esto y que después vaya a mi casa y me secuestre)
Y yo puedo ser muchas cosas pero soy un ser humano y cometo errores, asi que tiempo de meditar y divertirse (amor de verano allá es igual a = una vaca muy linda)
Me voy de nuevo hasta el 26 de febrero, pero si logro conectarme antes y subir antes (seria un milagro) así que cuando vuelva me pongo al tanto de todas sus historias, de absolutamente todo.
Gracias a esta tecnologia que se llama blog (soy algo torpe con todo que termine en gia) conoci parcialmente a personas maravillosas que con cada comentario me suben el ánimo y al menos pienso "hey, a algunas personas le gusta como escribes" y eso es lo que importa. A esas personas que son atentas y comentan siempre: mil gracias, no saben lo importante que son para mi ,son casi como mis amigas y siempre que abro los comentarios veo sus pulgares arriba dándome ganas de seguir con la historia (deficit atencional ajaj me desvio MUY facilemente de las cosas y que me acuerde de la contraseña es un merito. De todas maneras tengo un papelito pegado en mi frente para acordarme)
Y las chicas que leo, simplemente son escritoras geniales :)
Lamento no poderles comentar tan seguido, saben que lo haria si pudiese :(
Con deseos de que lo pasen Genial

Caami :)

Si copias, te pego :(